Derecho Fiscal

Abogado de Desahucios en Barcelona

Demandas de desalojo

Vivir un desahucio es una experiencia emocional muy negativa. Por lo tanto, contar con una persona de confianza experta en la materia es necesario para asegurarse de que todo va a ir bien. En muchas ocasiones los bancos no tienen la razón y solo podremos discernirlo con la ayuda de un abogado. Veamos las diferentes situaciones en las que se ha de confiar en uno.


Cuando el desahuciado es el propietario

Pasar por una mala racha económica puede significar perder la casa. En estos casos, el abogado revisará su hipoteca para saber si en el contrato hay cláusulas abusivas. Ya hablábamos de ellas en este artículo. Las cláusulas abusivas pueden reclamarse y, aunque los bancos no suelen querer pactar, las cosas están cambiando. Hace poco, una pareja conseguía la nulidad de la cláusula suelo de su hipoteca ante el Banco Popular. Por lo tanto, no debemos dar todo por perdido.

Por otra parte si lo que ocurre es que su segunda vivienda está ocupada, debería consultar con un abogado de forma inmediata. A menudo la ocupación acarrea gastos que no corresponden al propietario y existen formas de terminar con esta situación. Existen acuerdos y herramientas que podrán dar solución al problema y que puede consultar un un experto en derecho.

Acto jurídico documentado (IAJD): este impuesto se genera al firmar en el notario e inscribirse en el registro, es decir, se genera en nuevas viviendas. El tipo de gravamen oscila entre el 0,5 y el 1,5%. En Cataluña es del 1,5%. Ahora bien, si el inmueble es antiguo, se pagará el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales (ITP). La cuantía depende del porcentaje que se aplica sobre el precio escriturado y de la comunidad autónoma en la que se encuentre la casa, aunque por regla general se aplica un tipo de entre el 6% y el 10%. En Cataluña es del 10%.


Si el desahuciado es inquilino

En estos casos también se podrá contar con la ayuda de un abogado. Las razones para desahuciar a un inquilino suelen ser la falta de pago, la venta del inmueble por parte del propietario o la declaración del deseo de vivienda del mismo.

En el caso de impago, habrá que revisar el contrato para saber si es o no contrario a la ley. El principal objetivo será negociar con el propietario antes de ir a juicio, algo que acarrearía un costoso y largo proceso. De no llegar a un acuerdo y siempre que el desahucio sea ilegal, se llevará ante los juzgados.

Si el propietario desea vender el piso tendrá que avisar con un tiempo estipulado de antelación. Además, tendrá que hacerlo uno vez termine el contrato. Aunque es cierto que si el propietario no desea renovar el contrato no hay mucho que hacer, existen situaciones como avisar con un corto período de antelación o incumplir el contrato en las que el caso se puede tachar de ilegal. Si es su situación podrá contar con la ayuda de un abogado que sepa defenderlo.

Por último, si el propietario manifiesta que quiere mudarse allí o dejar que un pariente lo haga, tendrá que dar una razón válida y hacerlo con un período de antelación. Si estos dos motivos se incumplen, el desahucio puede quedar anulado.

Entonces, ¿debería solicitar la ayuda de un abogado? La respuesta es un rotundo sí. En muchas ocasiones estará a merced de otros si no cuenta con un experto en leyes. Además, un abogado llevará todos sus asuntos para que usted esté tranquilo.

Hay que distinguir entre la buena planificación fiscal y la evasión de impuesto. Una funciona dentro del marco legal y la otra puede acarrear graves sanciones económicas o, incluso, la cárcel. La planificación es una herramienta totalmente legal. Ayudará a conseguir los objetivos de la empresa mientras se reducen gastos. Está comprobado que las empresas que diseñan un plan fiscal pagan menos impuestos, todo esto sin incurrir en delito.




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