Guía concurso de acreedores I: ¿cuándo es insolvente una empresa?

En esta primera entrega te contamos cuándo se considera insolvente una empresa

Cuando una empresa es insolvente, por norma general se puede solicitar el concurso de acreedores para saldar las deudas que tiene. De esta manera, se procura que los acreedores recuperen su dinero, aunque no siempre todos logran saldar la deuda. En este post ya explicábamos quién cobra primero en un concurso de acreedores. Hoy vamos a hablar de cuándo hay que solicitarlo, quién ha de solicitarlo y qué requisitos se han de cumplir para llevar a cabo un concurso de acreedores.

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Cuándo es insolvente una empresa

La insolvencia es una situación jurídica en la que se encuentra un persona física o empresa cuando no puede hacer frente al pago de sus deudas. Esta situación se produce cuando el activo circulante es inferior al pasivo exigible. La insolvencia también se llama quiebra o bancarrota.

La insolvencia puede ser actual o inminente. La insolvencia actual  es aquella en la que la empresa no puede cumplir sus obligaciones como regularmente. La inminente es aquella en la que la empresa prevé que no podrá cumplir sus obligaciones.

Cuándo se debe solicitar un concurso de acreedores

El concurso de acreedores se debe solicitar cuando una empresa se declara insolvente, y se debe indicar si esa insolvencia es actual o inminente. Esta declaración es obligatoria por parte del deudor, aunque también pueden solicitarla los acreedores si se cumplen los requisitos comprendidos en la Ley Concursal para saber si una empresa es insolvente, que sufrirá actualizaciones el próximo 1 de septiembre de 2020.

Estos requisitos son:

  1. La existencia de una previa declaración judicial o administrativa firme de insolvencia.
  2. La existencia de un título por el cual se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio sin que del embargo hubieran resultado bienes libres conocidos bastantes para el pago.
  3. La existencia de embargos por ejecuciones que afecten de una manera general al patrimonio.
  4. El sobreseimiento generalizado en el pago corriente de las obligaciones.
  5. El sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones tributarias exigibles durante los tres meses anteriores a la solicitud de concurso; el de las cuotas de la seguridad social y demás conceptos de recaudación conjunta durante el mismo período, o el de los salarios e indemnizaciones a los trabajadores y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.
  6. El alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bienes.

Nota: se puede probar que la empresa no cumple estos requisitos, es decir, la empresa puede probar que no es insolvente.

De todas formas, en principio será la empresa la que solicite el consurso. Será el órgano de administración o de liquidación de la empresa el que decide sobre la presentación de solicitud del concurso. También podrán solicitar la declaración de concurso de su empresa, los socios que sean personalmente responsables de las deudas de la empresa.

Cómo se presenta la solicitud de concurso de acreedores

Vamos ahora a explicar cómo se presenta la solicitud del concurso de acreedores. Es una explicación algo espesa, pero quizás te interese conocerla si tienes que solicitar uno.

La empresa tendrá que presentar en el Juzgado de lo Mercantil de su provincia un escrito de solicitud de declaración de concurso. Tendrá que hacerlo a través de un abogado y un procurador. Esto es obligatorio: no se puede hacer la solicitud sin ninguno de los dos. En esta solicitud, como ya hemos dicho, se estipulará si la insolvencia es actual o inminente.

Además del escrito, se presentarán los siguientes documentos:

    • Poder especial (o apoderamiento apud acta, es decir, en sede del juzgado) otorgado a favor del abogado y procurador que presentan el escrito de solicitud de concurso.
    •  La memoria expresiva de la historia económica y jurídica del deudor que incluirá:
      • La actividad o actividades a que se haya dedicado durante los tres últimos años
      • Los establecimientos, oficinas y explotaciones de que sea titular
      • Las causas del estado en que se encuentre
      • Las valoraciones y propuestas sobre la viabilidad patrimonial (si estima que puede llegar a un acuerdo con sus acreedores para afrontar sus deudas, y continuar con la actividad de la sociedad)
      • La identidad de los socios o asociados de que tenga constancia
      • La identidad de los administradores o de los liquidadores y, en su caso, del auditor de cuentas
      • Detallará si forma parte de un grupo de empresas, enumerando las entidades integradas en éste
      • Si tiene admitidos valores a cotización en mercado secundario oficial
    • Un inventario de bienes y derechos
    • Relación de acreedores
    • La plantilla de trabajadores en su caso
    • Determinada información contable

Tras la presentación de la solicitud de concurso de acreedores, el juez pertinente examinará la declaración del concurso. Si la acepta, dictará un auto y declarará el concurso. Nombrará un Administrador Concursal a fin de que gestione el procedimiento, que tendrá que aceptar el cargo en un máximo de 5 días hábiles.

Por último, la administración de la empresa verá suspendidas sus funciones a favor de los Administradores Concursales. Los Administradores serán los que indiquen cómo actuar a lo largo del concurso, así como la mejor solución.

Es importante saber, que, en todo momento del procedimiento concursal, el empresario o el órgano de administración tendrán el deber de colaborar con la Administración Concursal, a fin de proporcionarle toda la información y ayuda que estos necesiten para el buen desarrollo del concurso, pues en caso contrario, dichas personas podrían tener una serie de consecuencias y responsabilidades negativas.

OJO: el juzgado de lo Mercantil podría inadmitir la solicitud  si no se aportan los documentos requeridos por la Ley, o no se aporta poder suficiente del procurador, o carece de la firma de letrado, y tampoco se subsana adecuadamente.

¿Qué ocurre si es el acreedor y no la empresa voluntariamente quien inicia el concurso?

El concurso de acreedores será voluntario cuando la primera de las solicitudes de concurso presentadas hubiera sido la del propio deudor.

Ahora bien, el concurso se considera necesario, si en los tres meses anteriores se hubiera presentado y admitido a trámite, otra solicitud de concurso de acreedores formulada por un acreedor o un socio de la empresa concursada que responda de las deudas sociales personalmente, aunque finalmente se hubiera desistido de dicha solicitud.

El concurso se considerará necesario, si la solicitud de concurso la ha presentado un acreedor o un socio de la empresa concursada que responda personalmente de las deudas sociales.

 ¿Qué sucede si la empresa concursada no tiene activos ni siquiera para asumir los gastos del procedimiento?

La Ley prevé que el Juez pueda acordar en el mismo auto de declaración de concurso la conclusión del procedimiento, cuando aprecie de manera evidente que la masa activa será insuficiente para la satisfacción de los posibles gastos del procedimiento, y además, que no es previsible el ejercicio de acciones de reintegración o de responsabilidad, ni la calificación del concurso como culpable.

La resolución judicial que declare la conclusión del concurso por liquidación o por insuficiencia de la masa activa acordará la extinción de sociedad, y dispondrá la cancelación de su inscripción en los registros públicos que corresponda.

¿Qué pasa si no se solicita?

Desde el punto de vista del deudor, si los acreedores se adelantan a instar el concurso, éste supone la suspensión de las facultades de administración y disposición de su patrimonio. La infracción del deber legal de solicitar la declaración de concurso determina la presunción de la existencia de dolo o culpa grave, de cara a la calificación como culpable del concurso.

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En Viola Pérez queremos defender los intereses de los empresarios que desean continuar con su negocio o no tienen dinero para pagar a sus acreedores. Gracias a nuestros servicios, nos ocuparemos de su concurso de acreedores, asegurándonos de que la deuda queda cancelada y de que usted puede seguir con su actividad económica.

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