Subarrendar un piso puede terminar en desahucio

Subarrendar el piso a otros inquilinos que no figuran en el contrato puede llevar al desahucio para ambas partes

Subarrendar un piso y que termine en desahucio, un escenario que a nadie le gustaría vivir. Subarrendar puede parecer la mejor solución para aquellos que alquilaron un piso pero, debido al encarecimiento del alquiler, no pueden pagarlo. Esta práctica, generalizada entre jóvenes y pensionistas, es una solución ante el alza de precios del alquiler de la vivienda. No obstante, puede acarrear el desahucio tanto para el que arrienda como para el subarrendado. Si el casero no tiene constancia de esta situación y se entera, puede echar a ambos.

Precisamente por esta razón es peligroso que se comparta un piso en una plataforma online para ofrecer una habitación. El artículo 8 de la Ley de Arrendamientos Urbanos establece que para ceder o subarrendar la vivienda arrendada es necesario el consentimiento previo y por escrito del arrendador, salvo que viniere autorizado expresamente por cláusula contrato. Sin embargo, es muy extraño que esto se autorice en el contrato.

Subarrendar a un tercero puede terminar en desahucio

El inquilino que subarriende una habitación o que ceda temporalmente la vivienda entera a un tercero sin el consentimiento del casero, habrá infringido una obligación esencial del contrato de arrendamiento. Por lo tanto, el propietario podrá resolver el contrato de arrendamiento y desahuciarlos a ambos conforme a lo dispuesto en el art. 27.2.c) de la LAU.

Por otra parte, para evitar la especulación, el precio del subarrendamiento de la habitación no puede exceder del importe de la renta del arrendamiento que corresponda proporcionalmente al número de metros de vivienda subarrendados. Esto quiere decir que si, por ejemplo, un piso de dos habitaciones que miden los mismos metros cuadrados cuesta 800 euros al mes en total, la habitación subarrendada no podrá exceder los 400 euros de alquiler.

Además, el subarrendado ha de tener en cuenta que, al finalizar el contrato oficial, si el inquilino arrendado decide no prolongarlo, él también tendrá que irse de la vivienda. Por lo tanto, no tiene ninguna garantía de cuánto tiempo puede vivir en el piso.

Qué hacer si mis inquilinos han subarrendado mi piso

Si resulta que sus inquilinos han alquilado su vivienda a terceros sin avisar, la ley está de su parte. Por lo tanto, puede optar por negociar con ellos para que ninguno salga perdiendo, o puede optar por el desahucio. En cualquiera de los casos, lo mejor es que cuente con la ayuda de un abogado.

En Viola Pérez Abogados Fiscalistas somos especialistas en desahucios.

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